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DOCUMENTOS HISTÓRICOS:
- Previo a la inauguración - 22 de Noviembre de 1941
- Diario "La Prensa" - "Una Colonia para enfermos de Lepra. Se inaugurará en Gral. Rodríguez".
- Diario "La Nación" - "Quedará inaugurado hoy el Hospital Colonia para los enfermos de Lepra".


- Inauguración - 23 de Noviembre de 1941
- Diario "La Prensa" - "En el partido de General Rodríguez fue inaugurado el sanatorio-colonia para enfermos del Mal de Hansen".
- Diario "La Nación" - "Se ha inaugurado el Hospital Colonia para leprosos, erigido en Rodríguez".



PREVIO A LA INAUGURACIÓN
// Diario "La Prensa" - "Una Colonia para enfermos de Lepra. Se inaugurará en Gral. Rodríguez"

El Departamento Nacional de Higiene inaugurará mañana a las 10, en el partido de General Rodríguez, en un lugar situado a 18 kilómetros de la localidad de ese nombre y a 25 kilómetros de Luján, un sanatorio-colonia para enfermos de lepra. Se trata del cuarto establecimiento de ese género, librado al servicio público por la mencionada repartición, en cumplimiento de las leyes números 11359 y 11410, sobre profilaxis y tratamiento de la lepra. El primer sanatorio-colonia fue inaugurado el 6 de febrero de 1938 en Posadas y está destinado a la internación de los enfermos del territorio de Misiones. Está situado en una extensión de 54 hectáreas y consta de 28 pabellones con una capacidad para 160 enfermos, colmada en la actualidad.

El segundo sanatorio-colonia para atacados del mal de Hansen, fue librado al servicio el 12 de marzo de 1939, en San Francisco del Chañar, para los enfermos de la provincia de Córdoba y zonas vecinas. Ocupa una extensión de 981 hectáreas y consta de 32 pabellones que albergan al presente 170 enfermos. Simultáneamente con la inauguración de este segundo establecimiento, comenzó el funcionamiento del tercer sanatorio-colonia, denominado “Maximiliano Aberastury”, en la isla del Cerrito y en una extensión de 11.000 hectáreas. Este sanatorio alberga a 300 pacientes de la provincia de Corrientes y del Chaco y Formosa.

Las autoridades del Departamento Nacional de Higiene y de la Dirección General de Arquitectura de la Nación, realizan estudios en la actualidad, acerca del funcionamiento de esos tres establecimientos, con el propósito de proyectar su ampliación con vistas a que puedan albergar el triple de la población de pacientes que se asiste en sus pabellones.

EL NUEVO SANATORIO DE GENERAL RODRIGUEZ
El establecimiento por inaugurarse mañana ocupa un campo de 275 hectáreas y 2.798 metros, y en el lugar existen condiciones climáticas semejantes a las de la capital federal. El terreno costó 137.582.22 pesos, y la construcción total del sanatorio-colonia ascendió a 4.306.981 pesos. Las diversas instalaciones del establecimiento están distribuidas en 47 pabellones, los cuales permiten albergar de 580 a 800 pacientes. El personal del sanatorio está formado por 132 personas y el presupuesto anual de su funcionamiento fue prefijado en 951.950 pesos.

Todos los detalles relacionados con la inauguración y funcionamiento de este sanatorio-colonia fueron organizados por la sección de dermatología del Departamento Nacional de Higiene, que dirige el doctor Juan José Puente.

DISTRIBUCIÓN PRINCIPAL DE LOS PABELLONES
Las dependencias principales del nuevo establecimiento están distribuidas en los siguientes pabellones:

Pabellón de portería; pabellón administrativo, 2 pisos, planta baja oficinas y planta alta habitación del administrador; dos pabellones para habitación de médicos y empleados; dos pabellones para enfermeros y personal, uno para mujeres y otro para hombres; casa del director; dos cocinas y comedores correspondientes, una para personal y otra para enfermos; capilla; pabellón de hermanas de caridad; pabellón destinado a niños sanos, con 20 camas; lavadero y desinfección para personal y otro para enfermos; locutorio, uno para cada sexo; maestranza y talleres de reparaciones; hornos incineradores de basuras, uno para cada sección; garage; puestos de policía, uno para los internados y otro para los procesados; ocho casas para familias; pabellón de consultorios generales; pabellones para hombres, 56 camas; pabellones para mujeres, 56 camas; sala de espectáculos; biblioteca y depósito de libros; pabellón para animales de observación y laboratorio; pabellón vestuario, y pabellón para autopsias y horno crematorio.

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PREVIO A LA INAUGURACIÓN - 22 de Noviembre de 1941
// Diario "La Nación" - "Quedará inaugurado hoy el Hospital Colonia para los enfermos de Lepra"

En la localidad de General Rodríguez será inaugurado hoy oficialmente el Hospital Colonia para internación y tratamiento de los enfermos de lepra, construido de acuerdo con lo establecido por la ley 11.539, que dictamina sobre la profilaxis y tratamiento sobre esa enfermedad. La Dirección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas ha construido ya con anterioridad la colonia de Crónicos, de Posadas (Misiones), y de San Francisco del Chañar (Córdoba), que, juntamente con la habilitada en la isla del Cerrito, frente a Corrientes, representa el aspecto activo de la campaña contra el flagelo en zonas geográficas ubicadas en distintos parajes de la República.

El Hospital Colonia, que hoy será librado al servicio de los enfermos, se halla ubicado en el cuartel 4 del partido de General Rodríguez, y dista 23 y 18 kilómetros, contados desde la localidad mencionada y de Luján, respectivamente.

El campo en que se encuentra instalada la colonia tiene una superficie de 265 hectáreas, y las construcciones han sido edificadas sobre una zona de 71. Estas construcciones darán albergue a una población de 600 enfermos crónicos y están dotadas de las mayores comodidades, dentro de la más estricta economía. Consta la edificación de 53 pabellones distribuidos en tres zonas, consideradas a los efectos del aislamiento: limpia, intermedia e infecta. Todos los pabellones han sido proyectados dentro de líneas generales sencillas, con detalles de terminación muy simple, a fin de no encarecer los costos. Figuran asimismo pequeños edificios para internación familiar, consultorios, biblioteca, teatro y las secciones correspondientes a la cocina, capilla, lavandería y otras dependencias.

La superficie cubierta es de 21.000 metros cuadrados y el costo de la obra ha resultado un poco mayor de cuatro míllones de pesos. Además de la población hospitalaria, en la colonia podrán habitar 150 personas para atender los servicios generales: médicos, enfermeros, empleados, peones y obreros especializados para cuidar las importantes instalaciones.

LA CEREMONIA
Hoy a las 10.30 tendrá efecto la ceremonia inaugural de esta importante obra, con asistencia del vicepresidente de la República en ejercicio del Poder Ejecutivo, de los Ministros, autoridades municipales e invitados especiales.

Con motivo de dejar libradas las obras al servicio de los enfermos, hablará en ese acto el Presidente del Departamento Nacional de Higiene, doctor Juan Jacobo Spangenberg.

Ha sido designado por decreto del Poder Ejecutivo para asumir la dirección de dicho establecimiento el doctor Raúl Cevallos Reyes, quien secundado por el personal técnico, que también ha sido nombrado, tendrá a su cargo orientar en la Provincia de Buenos Aires la profilaxis del mal de Hansen y promover la investigación sobre dicha materia en los locales especialmente destinados para esa finalidad.

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INAUGURACIÓN - 23 de Noviembre de 1941
// Diario "La Prensa " - "En el partido de General Rodríguez fue inaugurado el sanatorio-colonia para enfermos del Mal de Hansen"
Con la ceremonia realizada ayer, quedó inaugurado el sanatorio-colonia para enfermos de lepra, construido en jurisdicción del partido de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, en cumplimiento de la ley de tratamiento y profilaxis de ese mal.

Desde esta capital y desde La Plata se trasladaron al establecimiento por habilitarse, el ministro del interior, en representación del vicepresidente de la Nación en ejercicio del Poder Ejecutivo; el subsecretario de ese departamento, el comisionado federal en la provincia, el presidente del Departamento Nacional de Higiene; el director de la Asistencia Pública de esta capital, doctor Raúl Cibils Aguirre; la Presidenta del Patronato de Leprosos, señora Hersilia Caseres de Blaquier, con otras damas de la institución; los doctores Pedro Baliña, Alberto Zwanck, Miguel Susini, Alfredo Sordelli, Juan F. Cafferata, M. Fernádez Blanco, Alejandro Raimondi, Marcelino Sepich, Leónidas Silva y muchos otros. Desde las localidades próximas, se trasladaron muchos vecinos acompañados por sus familias, formándose así una concurrencia numerosa.

Los visitantes fueron recibidos por el doctor José J. Puente, el director del sanatorio-colonia, doctor Raúl Ceballos Reyes, y personal técnico administrativo. La banda de música Rerum Novarum , formada por obreros de un establecimiento textil de Jáuregui, que se trasladó expresamente, ejecutó varias piezas.

La concurrencia recorrió varias dependencias del establecimiento, deteniendose particularmente en la observación de las instalaciones del pabellón de clínica, para dirigirse al pabellón-teatro , donde se realizó la ceremonia inaugural.

En primer término, un sacerdote impartió la bendición, y luego la banda de música ejecutó el Himno Argentino, que coreó la concurrencia y se aplaudió largamente.

CONCEPTOS DEL PRESIDENTE DEL DEPARTAMENTO DE HIGIENE
A continuación, pronunció el discurso inaugural el presidente del Departamento Nacional de Higiene, doctor Juan Jacobo Spangenberg, quien entre otros conceptos señaló la atención que generalmente se presta a las enfermedades que alcanzan amplia morbilidad y alta mortalidad, mientras se descuidan aquellas otras que, como la lepra, son lentas en su avance y ofrecen menor mortalidad, aunque tienen una intensidad inexorable, que sólo suscita el temor.

Trazó luego una somera referencia histórica sobre la propagación del flagelo, y se ocupó más adelante de los casos de lepra conocidos en nuestro país desde los 724 fichados en 1906, hasta los 4.592 documentados por la repartición a su cargo, al 31 de agosto último. Después de otras cifras estadísticas, estimó en 10.000 las personas afectadas en la Argentina, y citó, con este motivo, la obra realizada desde 1897 por los doctores E. Ramos Mejía, Malbrán, Aberastury, Baliña, Fidanza, Susini y otros, hasta la sanción de leyes de profilaxis y las construcción de los establecimientos para el tratamiento del mal, de los cuales dio una información sucinta.

Agregó que en la actualidad no es suficiente recurrir al aislamiento, por lo cual el dispensario es parte integrante de la lucha contra la lepra. Mediante el mismo, se pueden derivar los casos bacilíferos, tratar los no contagiosos y suprimir o atenuar los focos de contagio, pues los enfermos concurren espontáneamente, al no exigírsele hospitalización. También refirió los progresos realizados por la ciencia en la clasificación de los diversos tipos de lepra, para conocer las formas tuberculoides, de tipo benigno que no constituyen un problema profiláctico ni terapéutico, y que no debieran designárselas como lepra.

Luego de otras referencias científicas, expresó que para asegurar la inmunidad de algunos enfermos mediante el tratamiento intensivo, el Departamento Nacional de Higiene ha adquirido grandes cantidades de aceite de Chaulmoogra y con él prepara fórmulas en sus laboratorios , que se reparten gratuitamente.

En otra parte de su exposición, señaló la necesidad de fomentar la investigación científica del mal de Hansen, con cuyo motivo citó la obra que realiza la Asociación Internacional de la Lepra, con asiento en Manila.

Refirió, más adelante, que no está justificada la alarma que en otros tiempos levantó la instalación de leprosarios entre lo pobladores de las zonas inmediatas a los mismos, pues el congreso celebrado en El Cairo en 1938 , reiteró que lo sanatorios-colonias regionales no ofrecen peligro alguno para la salud de las poblaciones vecinas, si se toman precauciones adecuadas. Con este motivo, añadió que si cuando se ignoraban los medios de tratamiento bastaron las leproserías para eliminar con relativa eficiencia el peligro del contagio, los métodos terapéuticos modernos y las medidas de profilaxis actuales hacen innocua la instalación de establecimientos de aquella índole en cualquier parte de la República. Agregó que no es posible erigirlos en zonas alejadas de toda relación familiar con los enfermos, y a tal efecto dijo que se convive sin temor con los tuberculosos, que son de mayor contagiosidad, mientras hansenianos pueden estar afectados de formas curables, no evolutivas y no contagiosas.

Tuvo el doctor Spangenberg palabras de elogio para las disposiciones de la ley 11359, que estimó como una de las más completas del mundo, y terminó su discurso con la manifestación de que cuando se tengan de 2.000 a 2.500 camas en el medio endémico del país, se habrá reducido la magnitud del problema. Para llegar a eso, estimó como un importante paso, el establecimiento que declaró inaugurado y puso en manos de su director.

DISCURSO DEL DIRECTOR DEL SANATORIO- COLONIA
Para recibir el sanatorio-colonia habló inmediatamente su director, doctor Raúl Ceballos Reyes. Recordó a los hombres de ciencia que en nuestro país se ocuparon de combatir el flagelo, la atención de los poderes públicos por realizar obra en ese sentido. La pequeña proporción de pacientes censados hace mucho – añadió – sobraba para asignarnos el triste privilegio de ser uno de los pueblos más contaminados.

Elogió la obra realizada por el Patronato de Leprosos y por su presidenta, y dijo que esa acción debía ser imitada en ciudades del interior.

En cuanto a la obra realizada por el Estado, el doctor Ceballos Reyes agregó que no debe atribuirsele solamente un carácter altruista o de generosidad, sino un egoísmo inteligente, porque el mal debe tener los más diversos vehículos de propagación y el portador puede ignorarlo por largo tiempo.

PALABRAS DEL MINISTRO DEL INTERIOR
Finalmente, el ministro del Interior pronunció algunas palabras para excusar la inasistencia del vicepresidente de la Nación, en cuya representación asistía al acto. Con respecto al mal de Hansen, manifestó que lo peor era que los poderes públicos se desentendieran de la gravedad del flagelo. En tal concepto debía celebrarse - añadió – la inauguración del establecimiento, para el cual auguró el carácter de un instituto de investigación, que sea orgullo para nuestro país ante el mundo y constituya el centro de combate del mal de Hansen en la Argentina, para alejar su peligro. En otro orden, el ministro elogió la acción del Patronato de Leprosos, para combatir el injustificado temor por lo atacados por esa enfermedad.

En último término, la concurrencia firmó en dos pergaminos el acta de inauguración, y pasó después a un pabellón comedor donde se sirvió un refrigerio.

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INAUGURACIÓN - 23 de Noviembre de 1941
// Diario "La Nación" - "Se ha inaugurado el Hospital Colonia para leprosos, erigido en Rodríguez"
Con asistencia del Ministro del Interior, Dr Miguel J. Culaciati; del interventor Federal en la Provincia de Buenos Aires, coronel Enrique Rottjer; de la presidenta del Patronato Nacional de Leprosos, Da. Hersilia Casares de Blaquier; del director de la Asistencia Pública Dr. Raúl Cibilis Aguirre; del presidente del Departamento Nacional de Higiene, Dr. Juan Jacobo Spangenberg; de un grupo de profesores universitarios, médicos, e invitados especiales tuvo efecto en la mañana de ayer la inauguración del Hospital Colonia para Leprosos, en la localidad de General Rodríguez.

El acto inaugural se celebró en el salón del teatro de la Colonia, iniciándose con la bendición de las obras, que estuvo a cargo del vicario general del arzobispo de La Plata, monseñor Germinario Esorto, quien fue asistido por el capellán del establecimiento, R. P. José Esteve.

Finalizado el oficio religioso, el presidente del Departamento Nacional de Higiene, Dr. Spangenberg, inició su discurso señalando que uno de los deberes primordiales que exige la defensa de la salud Pública está en la prevención de numerosas afecciones, que sólo perduran porque no se las combate con la intensidad y el rigor que su extirpación requiere.

Hizo una reseña histórica del origen de la Lepra, para referirse luego a la estadística conocida en nuestro país sobre el desarrollo del mal.

"En 1906 -dijo más adelante- se conocían 724 casos de lepra, en 1932 su número oscilaba alrededor de 2700, el que pasa a 3230 en 1936, a 4386 en 1940, y se tienen documentados en el Departamento Nacional de Higiene, al 31 de agosto de este año, 4592".

"¿Están estas cifras acordes con la realidad? El aumento comprobado señala año tras años progresos evidentes que, si no son comparables con el de otras enfermedades infecto-contagiosas., en cambio deja números inmutables por la larga supervivencia de los afectados, que, a su vez, son focos permanentes de contagio".

"Puede calcularse que en un 20 por ciento estos enfermos son bacilíferos, según estadísticas del Hospital Carrasco (Rosario). Las de los doctores Baliña y Basombrío, sobre 698 casos, les da un 52 por ciento, debido seguramente a la concentración de casos más graves en la Capital Federal. El predominio de varones es de un 60 por ciento y la nacionalidad de los enfermos de lepra en el país es de un 69 por ciento para los argentinos y de un 10 por ciento de lepra inmigratoria".

"En cambio, la proporción de niños infectados se calcula en 1,79 por ciento, dando gran cantidad de formas benignas, y hace suponer que la infancia está felizmente bastante alejada del contacto de los enfermos adultos".

"Se observa también que la iniciación de las lesiones da porcentaje mayor entre los 20 y 30 años y la transmisión al otro cónyuge se la ha observado en un 7,36 por ciento. Las cifras generales que damos sobre el total de enfermos que el Departamento Nacional de Higiene conoce deben considerarse más bien como un índice de morbilidad que como un número real, ya que es muy dificil establecer su número exacto, debido a los múltiples factores que influyen adversamente. Recuérdese que hay enfermos que no se denuncian a pesar de un diagnóstico correcto, que hay otros que tienen diagnósticos diferentes y que hay muchos que jamás han sido examinados".

"La enseñanza en nuestras facultades y la intensa difusión hecha alrededor de este problema sanitario han influido, indudablemente, en su mayor conocimiento, dado como resultado un mayor conocimiento, dando como resultado una mayor fidelidad en los datos y una mayor exactitud en las estadísticas. Un cálculo de acuerdo a lo que eminentes leprólogos consideran cercano a la realidad establece que debe multiplicarse por 2 ó por 2 1/2 el número de enfermos conocidos, para estar de esa manera a cubierto de eventualidades erróneas, y eso daría, para nuestro país, un número que se aproxima a los 10.000 enfermos."

El Dr. Spangenberg se refirió a la campaña iniciada en 1897 por la dependencia que ahora dirige y que por aquel entonces presidía el Dr. Ramos Mejía, luego a la de otro presidente, el Dr. Malbrán, en 1906, y luego a la otra del Dr. Aberastury, campaña que prosiguió después el Dr. Baliña. Refirióse además a la obra del profesor doctor Enrique Fidanza y a la de numerosos médicos que han comprendido la enorme importancia de este problema.

Después de dar las cifras relativas a la capacidad del establecimiento que se inaugura expresó: "Pero hoy día no es suficiente recurrir al aislamiento, y es por ello que el dispensario forma parte integrante en la lucha contra este flagelo. Debe el dispensario funcionar en las zonas de mayor morbilidad leprosa, permitiendo así conocer el mapa epidemiológico, las características de la endemia, el número de los enfermos y las formas clínicas".

"Esto permite derivar los casos bacilíferos, tratar los no contagios y llegar así a la supresión o a la atención de los focos de contagio. Su acción médico-social no se discute y grandes son los beneficios que deriven de su funcionamiento, por la atracción que ejerce sobre el enfermo que concurre espontáneamente y al que no exige la hospitalización. El servicio social completa el dispensario y le hace dar el máximo de rendimiento. Los progresos realizados en los últimos diez años en el estudio y tratamiento de la lepra son halagadores, y sirva esto de sedante frente al concepto y a la repulsión que la enfermedad inspira".

"Se ha dado un gran paso en la clasificación, ya que conociendo mejor su patología, se han podido individualizar las formas benignas y establecer que éstas no constituyen un problema profiláctico ni terapéutico. Me refiero a las formas tuberculoides, que en realidad no merecerían la designación de lepra".

"Otro punto de sumo interés complementario al anterior es la reacción de inmunidad, la que siendo positiva permitiría individualizar las formas benignas, de evolución muy favorable, separándolas así de las malignas, que requieren un tratamiento intensivo".

El Dr. Spangenberg expresó que la ley 11.359 es una de las más completas del mundo y que se espera que cuando se tenga el número suficiente de camas, que se calcula en unas 2500, se habrá reducido en forma considerable el problema antileproso. Finalmente dijo que dicho establecimiento queda bajo la custodia de la sección dermatoveneorológica -que dirige el profesor José J. Puente-, "la cual orienta desde su comienzo la lucha antileprosa".

PALABRAS DEL NUEVO DIRECTOR
A continuación el director del leprosario, Dr. Raúl Ceballos Reyes, se refirió al desenvolvimiento histórico de la lepra y al sentido que existía antiguamente respecto a estos enfermos.

PALABRAS DEL MINISTRO DEL INTERIOR
Al ser invitado a hablar el ministro del Interior, dijo que concurría al acto en representación del Dr. Castillo, quien debió permanecer en la capital para atender importantes problemas de gobierno. Añadió el Dr. Culaciati que estos institutos han sido creados para combatir el flagelo que en otras épocas diezmaba a la humanidad, enfermedad que ha sido detenida actualmente por la ciencia, la que tiene ya las armas necesarias para el combate. "Este instituto -prosiguió el ministro- es un orgullo para el país, ya que por acción de su cuerpo médico figurará entre los primeros del mundo, y los trabajos que produzca serán un testimonio de ciencia en los congresos científicos internacionales" .

Destacó luego que en la ciudad de Buenos Aires existe desde hace años una Junta de damas que con toda abnegación han afrontado una lucha permanente contra el flagelo, y que ellas han llevado a toda la República el concepto de que es una negligencia y descuido imperdonable tener miedo de una afección que en muchos casos puede ser dominada por la ciencia.

Dijo por último el ministro que si bien hoy las cifras no son alarmantes en cuanto al número de enfermos, el abandono y la indiferencia pueden determinar un cambio total de esa situación. "Por ello -terminó- el Gobierno, con el apoyo de la Sociedad y los recursos del Estado, hará todo lo que esté a su alcance para que este instituto sea una obra digna y de gran utilidad para el país".

FUE SERVIDO UN "LUNCH"
Al finalizar la ceremonia la concurrencia fue invitada a pasar al comedor central del establecimiento, donde fue servido un "lunch".

EL CAMINO DE ACCESO A LA COLONIA
Desde General Rodríguez hasta la Colonia de Leprosos existe un camino de tierra de 20 kilómetros. La ruta, mejorada en algunos de sus tramos, sugiere la imposibilidad material de llegar a ese establecimiento en días lluviosos. De tal manera, a la aislamiento natural que deberán soportar los internados en razón de su enfermedad, habrá de añadirse la que les impondrán las malas condiciones de los caminos de acceso. Existe sobre el particular la promesa de la Dirección Nacional de Vialidad para dar término a las obras de mejoramiento de esa ruta, y si ella no es llevada a la práctica, puede decirse sin temor a exageraciones que no podrá ser en ninguna forma normal el funcionamiento de la Colonia, para cuya habilitación se han gastado cerca de 5 millones de pesos.

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